El antes y el después

El cringe del antes y el orgullo del después

Uno de mis últimos proyectos consistió en el rediseño de una landing page que había desarrollado. Sí, de repente se combinaron dos aspectos de mi vida: el desarrollo y el diseño.

La primera imagen que ven abajo es la landing desarrollada. Para ese entonces, dos años atrás, mi conocimiento en desarrollo era casi nulo, pero lo que sí sabía era que estaba completamente emocionada por comenzar a desarrollar.

Así que, como consigna del Proyecto Final de la materia Desarrollo Web de mi carrera, usé HTML, CSS, un poco de JavaScript y jQuery para llevarla a cabo.

Quiero creer que, en aquel entonces, las decisiones que tomé tuvieron el propósito de mantener cierta coherencia en el diseño. Pero eso se lo dejaré a los lectores, ¿ustedes qué opinan?

Hoy, con un poco más de conocimiento en diseño, me pongo en un lugar de crítica y rechazo la versión 2022, aunque también la miro con algo de añoranza, ya que es un claro ejemplo de mi avance. Las decisiones que tomé para esta ocasión responden a una lógica y coherencia más conscientes: desde los colores, hasta la ubicación de los botones y la distribución de la información.

Si bien, como siempre digo, el rubro del diseño es un camino de ida y de constante movimiento, donde no existe la posibilidad de detenerse, de vez en cuando está bien frenar y contemplar el camino recorrido.

Nota: si te interesa conocer más sobre el proceso posterior de Gamta, te dejo el link para que puedas verlo: Gamta

 

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